Sunday, May 21, 2017

Doble fila Gito Minore

¡¡¡Ya salió!!!!

Doble fila

Gito Minore

Inspirado por los ideales abrazados en su juventud, Aldo, un promisorio gerente de una de las cadenas de librerías más importantes de la Argentina, decide reeditar un viejo clásico de Jack London, para ofrecerlo como alternativa de lectura a los nuevos compradores.

Para ello, junto a varios empleados, creará el sello Doble fila, hecho que trastocará el eje de su rutinario trabajo y su acomodada vida.



Conseguílo en….
La Libre – Bolívar 646 – San Telmo
La Librería de Ávila – Alsina 500– San Telmo
Librería Editorial Punto de encuentro –
Av de Mayo 1110– Centro
Gambito de Alfil – J. Bonifacio 1402 – Caballito
El Gato escaldado – Av. Independencia 3548 – Boedo
Agebe – Av Boedo 1016– Boedo
Centro Cultural La Imaginería – 33 orientales 1150 – Boedo
…y en todos nuestros eventos

También pedilos por mail a: clarabeter@yahoo.com.ar

Tuesday, July 14, 2015

Gito Minore en la XII Feria del libro de Guatemala

Gito Minore en la
 XII Feria del libro de Guatemala

Del 16 al 26 de julio del corriente 2015 se llevará a cabo la XII Feria del libro de Guatemala. Con motivo de la misma, el autor argentino Gito Minore estará participando con dos actividades.


El viernes 17 a las 15 hs en la sala Luis Cardoza y Aragón, estará llevando a cabo la charla-debate "La literatura social infantil en Argentina y Latinoamérica". La misma propone un recorrido a lo largo de algunos autores y movimientos literarios, tanto de Argentina como de Latinoamérica, que han abordado la temática infantil desde un costado más humanitario, social y existencial.


Asimismo, el domingo 19 a las 14 hs en la sala Elena Poniatowska se realizará la presentación del nuevo libro de la colección Rescate poético de la Editorial Punto de Encuento: Chamote: una amalgama de voces poéticas de Nuestra América, la cual contará además con la presencia de varios poetas antologados de Guatemala, Honduras, México y Puerto Rico.
La participación de Gito Minore en esta tan importante celebración de la palabra es posible gracias al apoyo del Ministerio de Cultura de la Nación.



Friday, May 08, 2015

Queriendo ser- Nuevo libro de Gito Minore

Ya salió....
Queriendo ser


el nuevo libro de

Gito Minore

Conseguílo en….
La Libre – Bolívar 646 – San Telmo
La Librería de Ávila – Alsina 500– San Telmo
Librería Editorial Punto de encuentro –
Entre Ríos 1071– Congreso
Gambito de Alfil – J. Bonifacio 1402 – Caballito
El Gato escaldado – Av. Independencia 3548 – Boedo
Agebe – Av Boedo 1016– Boedo
Centro Cultural La Imaginería – 33 orientales 1150 – Boedo
…y en todos nuestros eventos


También pedilos por mail a: clarabeter@yahoo.com.ar

Friday, December 26, 2014

Santiago 17 - Gito Minore

Santiago 17

Es increíble como un pequeño papel con algunas letras desparejas, te pueden conmover sobremanera.
Tipo 6 de la tarde, aprovechando la fecha y el parate del habitual trabajo, me puse a revisar algunos textos complementarios para un artículo que estoy escribiendo para el GIIHMA, Grupo de investigación interdisciplinaria sobre el heavy metal argentino, que desde hace un año con varios amigotes metaleros y universitarios formamos. La idea en general del grupo es escribir cada uno un artículo y con todo este material sacar un libro el año que viene. Viniendo del palo de la filosofía, yo me comprometí escribir sobre la relación de V8 con el cristianismo,  haciendo hincapié obviamente en el disco de 1986 El fin de los inicuos.
Si bien estuve leyendo en varios momentos del año, me dejé el grueso de lectura y la escritura para estos días festivos, creyendo que iba a estar más tranquilo. No fue lo que pasó pero sin embargo, hoy 25 de diciembre me puse a revisar algunos libros, como dije, de carácter complementario. El boceto del lineamiento global del texto ya lo tengo. Entre los autores anteriores y fundamentales que pienso citar, uno es Alfredo Silleta quien en los 80´s  escribió varios libros sobre Sectas y movimientos religiosos en Argentina. Si bien el carácter medio sensacionalista que pretenden darle a sus títulos los editores de su momento, me hicieron releerlo con cierta precaución, no me llevé un fiasco. Yo los recordaba haber disfrutado a finales de los 90 cuando los leía en las remiserías donde trabajaba de telefonista. Pero obvio, se supone que ahora no soy telefonista en mis ratos libres y que tengo que defender cierto academicismo. Para mi sorpresa, era más profundo de lo que había comprado mi juventud. Obviamente peronista y necesitado de unos pesos para variar, el querido Silleta calculo que habría cambiado su título o lo craneó espectacular de nacimiento, tal como  Las sectas invaden la Argentina, el cual  ilustrado con una foto bastante particular, destila cierto amarillismo desde la tapa casi insalvable. Casi insalvable hasta que te das cuenta el contenido. El libro en cuestión, aunque sal pimentado de algunos relatos confesionales bastantes cálidos,  versa más sobre política que sobre religión. O por lo menos privilegia esa tensión. Tal es así, que en detrimento de las políticas evangélicas, el nombrado Silleta busca y fundamenta bastantes posturas en un texto de finales de los 70´s llamado Documento de Puebla.  Recordé tenerlo en mi biblioteca, entonces me lo separé para el final. Por si llegase a ser necesario alguna cita, por pequeñuela que sea.
Entonces hoy, ya con todo leído y medio cocido, me puse a abordar el Documento.
Yo creo haberlo contado anteriormente. En mi familia no era muy habituales los libros. Así que de chico, a mí se me hizo bastante complicado acceder a tener algunos. Sin embargo, hubo una mujer, muy importante en mi vida, que cubrió esa necesidad. Esa mujer era mi abuela Isabel.
Esta señora fue mi primera instructora en el hermoso arte de soñar. Cuando yo tenía 5 o 6 años me quedaba en su pequeño huerto que crecía en el fondo de su casa de Lomas del Mirador. Así acobijados bajo la parra, pasábamos maravillosos días, que no se por qué, siempre los recuerdo veraniegos. Una tras otra, esta  mujer me contaba increíbles historias de personajes sobrenaturales que mataban dragones con sus espadas o bien se enfrentaban a leones o eran perseguidos por los romanos. Así, mis primeros Super héroes fueron San Miguél, San Cosme y San Damián, San Jorge, San Roque y un loco maravilloso llamado Jesús.
Mi abuela siempre me contaba estas historias de las que nunca me saciaba. Por eso a veces, luego de contármelas varias veces algunas se reiteraban, entonces podía que dos santos terminaran más o menos parecidos, quemados en una hoguera o crucificados. Por ahí iba la cosa.
Después de estas historias, ella me preguntaba que quería ser cuando creciera y yo no dudaba: Santo. O sacerdote, que en muchos casos eran lo mismo, nada más que con sotanas cubriendo sus superpoderes.
Con el tiempo, cuando fui más grande y empecé a leer y a querer armar mi primera colección de libros, quién me regaló bastantes volúmenes fue ella. Básicamente eran un surtido de diversos misales y devocionarios. Era una liturgia bastante maceta, pero como quería leer no me importaba. Complementaba.
Con el tiempo tuve mis libros, y mis títulos propios, entonces no me importaba tanto que me regalara alguna liturgita abrochada al medio. Prefería volver a la oralidad. Nada más que los super heróes que me interesaban conocer no eran las ficciones católicas, sino el verdadero neorrealismo italiano de principios de siglo XX. Yo quería saber de dónde salía.
La vieja ya no estaba bien. Una vez, al poco tiempo de haber cobrado la jubilación italiana por la guerra que había participado mi abuelo,  entraron un par de ladrones y le pegaron una paliza inolvidable. Era una vieja bastante recoleta. No jodía a nadie. Se pasaba el día leyendo y releyendo literatura bíblica. En una de esas tardes que estaba absorta en sus lecturas, entraron y la reventaron. Entre las cosas importantes que se llevaron una fue su amabilidad, la otra, cierta parte de su cordura.
Como ya no se concentraba del todo en el presente era fácil trasportarla al pasado y que cuente cosas de esa época. Así, me enteré que era hija única de un matrimonio que duró poco y que cuando su madre se murió, su padre se casó con la hermana. Lo cual la convirtió en la hija cenicienta del segundo matrimonio de su padre, criando medios hermanos en la entreguerra.  En ese entonces, no todos iban a la escuela. Por eso, cuando uno de sus amigos empezó a ir la única del pueblo, a la salida se lo encontraba y, debajo de un árbol, le enseñaba a leer. Pequeñas. Pequeñas torpes palabras en italiano.
Se casó o la casaron. Tuvo un hijo que se le murió de hambre durante la segunda  y cuando se vió se vió en Argentina. Levantaron una casa en Lomas del Mirador y cuando quiso darse cuenta sus hijos ya eran grandes.
A mí me encantaban sus historias. Tanto la de los santos como las de ellas. Uno de esos días que por casualidad la visitaba, a finales de los noventas, antes de que me vaya me regaló un libro. Me lo dio en la mano. Me dijo “leggilo”.
El libro de marras, era un brulote verde con un título bastante pretencioso “IIIº Conferencia General del Episcopado Latinoamericano: La Evangelización en el presente y en el futuro de América Latina. Documento de Puebla”
Lo guardé con más ternura y recuerdo de los lindos regalos que me hacía de niño que con ganas o intenciones de leerlo.
Fue su último regalo. Pronto la senilidad ganó terreno y despaciosa y tímidamente se fue haciendo una con la muerte.
Hoy, después de mucho tiempo, instigado por varias sitas del querido Silleta volví a dar con su legado. Estaba guardadito en segunda fila, en el estante de libros religiosos, como una obra menor,  que no amerita estar al lado de los Apócrifos o de las Historias de Paul Johnson.
Como todo buen estudiante avanzado, leí los para textos, los prólogos, el índice, las referencias, las cartas del Papa, para no perder tiempo abordándolo de buenas a primeras. Pero algo, que solo conservan los libros que queremos, me llevó a desviar el camino prefijado por el reglamento. Una serie de estampitas conformaban una suerte de señalización diferente, algo arbitraria tal vez. Proponían otro sendero.
Una de ellas marcaba la página 131, segundo apartado llamado “Reflexión doctrinal” de un capítulo denominado “La verdad sobre el hombre: la dignidad humana”. En el parágrafo 317 se puede leer “Profesamos pues, que todo hombre y toda mujer por más insignificantes que parezcan, tienen en sí una nobleza inviolable que ellos mismos y los demás deben respetar  y hacer respetar sin condiciones; que toda vida humana merece por sí misma, en cualquier circunstancia, su dignificación, que toda vida humana tiene que fundarse en el bien común
Me dejó pensando. Todo este choclo que a más de un académico deja perplejo eran leídos y señalados en esas tarde lomasdelmiradoense por mi abuela. Lo arbitrario de la cita no lo es tan así, conociendo de donde vino. ¿Cuánto tiempo habrá pasando escudriñando este mamotreto de política eclesiástica hasta que encontró esta cita hermosa? Se nota un trabajo de lectura y relectura que muchos no hacemos. (Sobre todo yo que me baso en paratextos o estampitas) se había deglutido el Documento así como venía, con todo su tedio y su belleza.
Entonces di vuelta la estampita que señalaba la página y me encontré con una sorpresa. Temblorosa la letra de mi abuela había escrito en el poquito en blanco que le quedaba una frase, Santiago 173…
Supe que era una invitación.
Abrí la biblia y revolví. Lo encontré: “Todo lo que es bueno y perfecto es un don de lo alto y desciende del Padre de los astros luminosos, en quién no hay cambio ni sombra, ni declinación” y más adelante culmina “Si alguien cree que es un hombre religioso, pero no domina su lengua, se engaña a sí mismo y su religiosidad es vacía. La religiosidad pura y sin mancha delante de Dios, nuestro Padre, consiste en ocuparse de los huérfanos y de las viudas cuando están necesitados y en no contaminarse con el mundo
No pude más que llevarme el libro a la nariz. El olor del mismo me llevó a la casita de la nona en los años 80. No pude dejar de imaginármela sentadita en su sillón de mimbre, sorprendida por la magnitud del mensaje de la epístola a Santiago, asegurando otro presente, marcando con una birome en la estampita la cita.
La cita con la que hoy tantos años después me voy a dormir, fascinado con sus santos superheóes, soñando con el mundo más justo que tanto, “la Iglesia que nace del pueblo” como nosotros desde nuestro humilde lugar, venimos soñando y construyendo.

25-12-14

Monday, November 24, 2014

Gito Minore en la VII Feria internacional del libro Quito

Gito Minore en la VII Feria del libro Quito

 


Gito Minore participará de la VII Feria internacional del libro en Quito ha celebrarse entre el 22 de noviembre y el 1 de diciembre de 2014. 
Junto a otrxs poetas formará parte de las siguientes propuestas:

Jueves 27 15 a 16 hs  (Auditorio) 
"El cuerpo poético"
Participantes: Dolores Dorantes, Gito Minore, Mario Contreras y Susana Cella


Viernes 28 19.30 a 20 hs (Auditorio)
Lectura de obra poética
Participantes: Gito Minore, Bárbara Belloc y Susana Cella


VII edición de la Feria internacional del libro de Quito. Hall del teatro Nacional de la Casa de la Cultura Ecuatoriana "Benjamín Carrión"


Auspicia a Gito Minore: Clara Beter ediciones y Cerveza María



Sunday, September 07, 2014

Aventura- Gito Minore

 Aventura

Motivo de angustia
fue
comprarnos la ilusión
de creer
que,
en bandeja
venía servido.
Por eso,
 a fuerza de llanto
bienvenimos la alegría
de saber que no todo
era abulia y sinsentido.
Envuelta en un manto
de justicia poética
triunfal
la vida
llegó con el vientre gordito
de tanta esperanza.
No hizo falta
ni fórceps
ni inducción,
ni goteo.
Salvaje y naturalmente
se entregó a este parto,
a esta aventura
que fue
vivirnos,
sin más.




 Gito Minore

Wednesday, August 20, 2014

Dentro- Gito Minore

DENTRO


Te supuse distante,
te busqué por insólitos parajes,
atravesando escabrosos senderos
que sólo me condujeron
a un abismo mal iluminado.
Te consideré un inhallable,
una especulación esotérica
producto de mi atormentada
y mal educada imaginación.
Sentencié tu causa perdida,
otra quimera del montón
con la cual le di
cierto sentido provisorio
a mi existir carente.
Te tuve y no.
Te distancié,
pero nunca dejé
de acariciarte en sueños.
Y así,
recorrí todas las rutas,
golpeando todas las puertas,
para terminar
por darme cuenta
que siempre moraste
en mí,
acovachado
en mi corazón

muerto de frío.

Gito Minore- Mínimamente- 2009